“Moonrise Kingdom” revive y
desempolva, desde el amor de dos tenaces niños de 12 años en un grupo de
desorientados adultos (Edward Norton, Bill Murray, Bruce Willis y Frances
McDormand), las mejores formas que el realismo mágico desplegó a mediados del
siglo XX.
Wess Anderson, haciendo luz de su talento, se apropia de los años 60 y
desarrolla todo su estilo dentro de un espacio mítico y alejado del ruido
urbano; tomando dos de las inquietudes más fuertes del linaje humano (el amor y
la soledad), y mezclándolos con los mejores juegos protocolares de una sociedad
conservadora.
En 94 minutos la razón toma un descanso, y la seriedad se apropia de las
emociones; logrando, con toda naturalidad, convertir lo ordinario en algo
sumamente bizarro; y lo irreal, en cotidiano.
Se trata de una de las joyas fílmicas que más brilló en todas las nominaciones
del género del año 2012 y cuyo resplandor tardará un par de años antes de
agotarse. Si disfruta ver cómo Cortázar confunde en cada palabra la realidad
con la ficción en sus cuentos; o saboreó con gusto ese delicioso estilo
narrativo y lógica provincial de García Márquez; o simplemente le gustaría
disfrutar del estilo fílmico de Burton, pero con mayor profundidad en sus
personajes (y ahí tienen la razón del notable elenco que compone la cinta);
esta es, definitivamente, su película; y, Wess Anderson es definitivamente su
director.
Si la gracia de un humorista está en el
talento de poder “semi-ocultar” su ironía en un enunciado cualquiera, de modo
tal que si no se descubre la puya, el chiste no surte su efecto; el humor (o, más
bien, la magia) de Andy Kaufman apuntó precisamente a lo contrario: no revelar la
gracia de la supuesta broma e, incluso, y con un celo propio de prestidigitador,
mantener y perpetuar la expectación en ese absurdo que, prometiendo una potencial
risotada, llegaba sólo a provocar un verdadero fastidio. .
Pareciera ser que la única forma de realizar
un ejercicio así de complejo (convencer de que viene un chiste y no revelar nunca
su gracia) es haciendo de aquel “absurdo” una forma de vida; confundiendo constantemente
la verdad con lo ficticio y manteniendo firme la duda en la cabeza de todos. Y,
siendo así, hablar de la pretendida obra de Kaufman es hablar de su vida. .
Si edificar una obra/vida así, parece complejo
y solapado; intentar reconstruirla cinematográficamente, podría, en
consecuencia, pensarse como una empresa doblemente peliaguda. ..
Mas,
y sin embargo, ahí está Kaufman, incluido en la historia de las escenas de
humor más remarcables y legendarias de la pasarela norteamericana; y, aquí está
su película en homenaje, incluida como una de las mejores piezas del cine del
año ´99; como una de las obras fílmicas más logradas del director Milos Forman;
como una de las mejores interpretaciones cómico/dramáticas del multifacético
Jim Carrey; e inmortalizada con un título de canción que venía ya anunciando y denunciando,
desde 1992, la maestría y admiración que provocaba su irreverencia en el mundo;
“Man on the moon” (de R.E.M.).. .
“Man on the moon”, cuyo nombre invoca
aquel chiste aún no revelado y contenido en las teorías de la conspiración de los alunizajes del Programa
Apolo de los años 60, resume la vida de Kaufman a un chiste o no-chiste que aún
espera que su dueño lo libere para que podamos soltar esa gran carcajada. . .
Recomendar una película así solo
podría hacerse diciendo: Milos Forman,Jim Carrey, Tony Clifton, Danny DeVito, Cortney Love, Paul Giamatti y el
grupo R.E.M. se juntan en un bar para hablar de Andy Kaufman y...
La primera fue la siguiente frase que resumió las 24 horas chilotas que
experimenté en “The Chilot´s experence”, a propósito de la
conversación más importante que allí tuve con la señora Bohn (quien
para mí ya parece uno de esos maravillosos personajes de estilo Brecht
): "no somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual, sino
seres espirituales viviendo una experiencia humana".
La segunda
fue la definición de "adolescente" de Jaime Coloma en SQP; quien
(respiren profundo), con aires de cerrar una acaloradísima discusión
(sobre si el hijo de Raquel debió o no golpear el micrófono de una
periodista), despliega una declaración demoledora, ya inmerso en esa
atmósfera de inagotable sapiencia (SQP), al definir la palabra
"adolescente" como: "aquel que adolece de "adultez" y adolece de niñez
al mismo tiempo". Hubieran visto la cara de Krishna de Caso (creo)
mirando hacia el cielo, sacando cuentas, y luego abriendo los ojos, y
moviendo la cabeza solemnemente, dando a entender que la conclusión de
Coloma era brillante.
¡Simplemente maravilloso! Con estas dos reflexiones di por cerrado el día.
La foto es el registro gráfico de esas maravillosas 48 horas
"Ningún inventor moderno, por inteligente que fuera, podría, sentado en su
laboratorio, inventar nada mejor que lo que una milenaria experiencia había
enseñado a los esquimales para usar en sus propias regiones"
Peter Freuchen
(“La expedición de la <<Kon Tiki>>” de Thor Heyerdahl)
Desde
el punto de vista histórico; Kon-tiki podría catalogarse como una de las expediciones
humanas más grandes y complejas de la historia del siglo XX, llevada a cabo con
los instrumentos más rudimentarios que la américa precolombina podía proveerle
al hombre. .
Desde
un punto de vista científico; fue la lucha de un hombre (Thor Heyerdahl) por
demostrar que era posible pensar que los pobladores de la polinesia podrían
provenir de pueblos precolombinos; acaloradísima discusión de la época en dónde
la ciencia se encontraba detenida y dejaba amplios márgenes para que la
imaginación, mezclada con experiencias legendarias, guiaran el camino.
.
Desde
el punto de vista literario; el libro “La expedición de la <<Kon
Tiki>>” de Thor Heyerdahl da cuenta de un viaje que resulta ser una
delicia para cualquier mente aventurera que se anime a protagonizar la emoción
de este gran episodio planetario; dicha obra no es más que una reconstrucción
del relato histórico de un sueño y aventura, pintado con matices épicos; una
locura llevada al extremo y que puede resumirse en la voz de Heyerdahl, sobre
su balsa, diciendo: “A veces nos encontramos en situaciones raras, sin saber cómo.
Nos metemos en ellas paso a paso y del modo más natural, hasta que de súbito,
cuando estamos ya enzarzados, el corazón nos da un vuelco y nos preguntamos
cómo diablos pudo ocurrir aquello (…) ¿Cómo hemos venido a parar aquí? (…) Si
volvía los ojos (…) el amplio mar azul se extendía sin obstáculos, con el
silbido de sus olas que pasaban rodando al alcance de la mano, en eterna
persecución de un horizonte siempre en retirada…”. ..
Desde
el espíritu más puro de la aventura; Kon-Tiki podría explicarse con el
siguiente telegrama que Heyerdahl envía desde New York a su amigo Torstein en
Noruega: “Voy a cruzar el Pacífico en una balsa de madera para comprobar la
teoría de que las islas del Pacífico fueron pobladas desde el Perú. ¿Quieres
venir? No os garantizo más que un viaje gratuito de ida y vuelta al Perú y a
las islas del Pacífico y amplia oportunidad de ejercitar vuestras habilidades
técnicas durante el viaje. Contestad inmediatamente.” Al día siguiente Heyerdahl recibió el
siguiente comunicado: “Voy. Torstein”. ..
Y,
por último, desde el punto de vista cinematográfico; esta maravilla fílmica,
que postula al óscar 2013 como mejor película de habla no inglesa (tal como en
1950 lo hizo, y ganó, el documental que dio cuenta de esta travesía), resume la
idea de “simplicidad” como filosofía de vida, como método para el conocimiento
y como forma de crecimiento. Se trata de un film que no busca más que recapitular
un hecho complejísimo (de la historia, de la ciencia, del espíritu de la aventura
y de la literatura), en algo tan sencillo como “pensar y ejecutar”, sin
filosofar antes de hacerlo. . .
Dos
horas llenas de emoción, basadas en el libro y documental del expedicionista
noruego, y que pueden, a su vez, explicarse en dos fórmulas de vida propuestas
por éste: a) “el progreso no es más que la habilidad del hombre de complicar lo
simple”; y, b) “¿Fronteras? Nunca he visto una. Pero he oído que existen en la
mente de algunas personas”.
Hay gente que dice que el Metro
de Santiago va siempre “asquerosamente lleno”, pero en realidad se trata de una
comunidad que le gusta estar muy unida. Una, en la que todos quieren participar.
Esa, en donde la solidaridad, la empatía y el actuar colectivo constituyen nuestras
máximas. .
Y así se explica como siempre uno
ve en los ojos de aquellos candidatos que esperan incorporarse, la ansiedad
reveladora de un deseo insoslayable de ingresar, a como dé lugar, al gremio del
Metro de Santiago; si usted sube a las 7 de la mañana o a las 7 de la tarde, verá
perpetuos aspirantes, ardiendo en ese anhelo de incorporarse. .
Tampoco existe otra forma de
entender el hecho de que todos transpiren dentro de nuestras cabinas, simulando
una empalagosa agonía interna; pues, en la comunidad del Metro, es tal el deseo
de mantenerse dentro que la sola idea de verse fuera genera mucha angustia (tanto
y más que el fastidio que revelan aquellos que no logra entrar a compartir, con
nuestros comensales, a la primera). .
Como ya les había adelantado, en
el gremio del Metro de Santiago la solidaridad, la empatía y el actuar
colectivo son las máximas directrices. Siendo así, todos sabemos que cuando
estamos dentro, y un hermano caga, cagamos todos (perdonen mi coloquialismo). Aquí,
todos estamos tiernamente preocupados de los movimientos de todos, pues, en
nuestra comunidad, cuando se moviliza uno, nos movemos todos, compañero. Y
vieran como sufrimos cuando perdemos un miembro, en especial los que llevan más tiempo dentro y han logrado acomodarse en las zonas más postreras; su caminata
siempre es lenta y vergonzosa. .
Por otro lado, el concepto de
“lleno” o “impenetrable” no es tema para nosotros, los feligreses del Metro;
pues la solidaridad es la máxima imponderable, y el que quiera entrar que
entre; a veces llegamos a tal punto de solidaridad, que la gente de afuera,
para mostrarse dignamente solidaria, ayuda a los candidatos más próximos a la
puerta a incorporarse; vieran como se esfuerzan algunos! .
En fin, si alguna vez visita la
capital, no dude en intentar y esforzarse por ser parte de este agregado
cultural que saca lo más intenso (en todos sus sentidos) y pintoresco del chileno
pyme.