martes, 20 de diciembre de 2011

Carta y poesía




Hay gente que goza escribiendo poesía, en especial aquí (Chile). En lo personal, nunca he sentido el ánimo de intentarlo; en cambio mi fruición, a más no poder, se da escribiendo cartas. 

En el último tiempo descubrí que la poesía que vive en el resto, es la carta que me escribo y que le escribo al mundo; que la emoción contenida en verso es para mí la emoción hallada en cada línea epistolar. 

No sé si es su realidad e intrínseca cercanía con el alma, la que me enamora; o una mezcla entre esperanza y ansiedad propias de la puericia remanente e irreductible, que se guarda y manifiesta siempre en el hecho y ánimo de una respuesta; o bien, el carácter singular que evidencia una carta contra el ánimo universal contenido en el verso poético; a veces siento que puede ser el compromiso sentimental que cada postal lleva en sus palabras una vez que se despacha. En fin, quizás sea otra cosa, o todo a la vez; lo que sí sé es que resulta insoslayable para la expresión de mi espíritu en su dimensión emotiva.

Suelo verme en dos contextos al confeccionar una postal: 

a) El primero, sujetando mi emoción o estado a la punta de un verbo objetivo. El cual no admite mayor análisis.
b) El segundo, se fragua en el acontecimiento que antecede una separación personal (física, temporal, sentimental, etc.) con esa emoción subyugada a cualquier forma (experiencia, aspiración en sueño, imagen, etc.) en una suerte de dicotomía casi esquizofrénica; en otras palabras: escribir una carta es un acto personal que implica estar alejado del objeto/sujeto que la provoca. Sin perjuicio de que en mi último tiempo he abrazado, cada vez con más fuerza, la idea de que las emociones van más allá de las figuras que creemos las llenan, pues estas últimas se aprestan siempre a ser más transitorias e imaginarias (por mucho que las ilustremos con la realidad) que las primeras. En términos menos abstractos, equivaldría a decir que las emociones de un individuo no se justifican por el entorno que lo condiciona (cosas/personas), sino por el estado o ánimo que hace de binóculo del mundo que lo acompaña.

En fin, aquí va una carta; mi mejor intento de poesía y de ilustrar lo que mencionaba antes, es decir, la relación del objeto encerrado en la imagen que se relata, ante su palmaria prescindencia de las verdaderas emociones que se esconden. Lo que se leerá pretende un conato en la creación de dos sensaciones que hallo exquisitas y necesarias para el buen vivir/amar (se/te/les [en ese orden]); coordinación y complicidad.

He tenido unos días en los que siento me falta tiempo para terminar todo lo que me propongo hacer. Parte de esas propuestas es sentarme tranquilamente y canalizar en palabras, versos y melodías todo lo que durante mi jornada me nace contarte.

Siento que de una Y otra forma, cada acontecimiento -sea externo, sea del mundo de mis ideas- constituye algo que: o quiero, o no quiero contarte. Es extraño, pero de una y otra forma converso “con(m/t)igo” todo el día, preparo lo que quiero decir y lo guardo para algún momento de tranquilidad. Sin embargo, creo que, por mucho que guarde celosamente esta instancia de pretender contarte cosas o hacerte preguntas, lo que de verdad añoro es terminar mi jornada a las 20:30 hrs., abrir la puerta de mi dormitorio y encontrarte ahí; compartirme contigo desde lo animal hasta lo dulce, amar hasta el cansancio del cuerpo y luego bajar contigo las escaleras, cortar la mitad de una chirimoya, sacar ocho hielos, cuatro cucharadas de pulpa del mismo fruto, un cuarto de plátano y cuatro cucharadas de azúcar flor para tomar, un jugo natural de chirimoya con plátano (probablemente el más exquisito que te puedas imaginar) en el techo de mi pieza, que promete una vista hermosa al mar y las estrellas. Sacar la guitarra y mostrarte las canciones que aprendo todos los días, y tocar contigo las canciones que hemos aprendido; y reír, reír y reír; hacer una madrugada completa de nosotros, con forma de nosotros, con olor a nosotros, con sabor a nosotros… y reír, reír, reír, y reír; porque siempre, quiéralo o no, contigo es distinto, contigo siempre es distinto... 

Tenía pensado escribir otra cosa, pero desde la segunda línea del párrafo anterior en adelante la historia cambió el rumbo... Porque sí, porque contigo siempre es así... Hay una reflexión de Thoreau en su libro sobre la vida en Walden que me encanta y que tenía en mente mientras escribía el aparte anterior, dice así: "percibí entonces en mí un instinto hacia una vida más elevada, o espiritual como suele decirse, como sucede en la mayoría de los hombres, y otro instinto hacia un nivel primitivo y salvaje, y siento el mismo respeto tanto por uno, como por el otro...” 

Habiendo en mente esa reflexión, y el párrafo anterior a ella, puedo concluirte en lo siguiente: De una Y otra forma eres esa exquisita mezcla entre lo brutal y lo divino, entre lo carnal y aquello que precede lo melódico, una mezcla perfecta entre lo más dulce y tierno del amor y la bestial lujuria... En fin… quisiera abrir la puerta de mi dormitorio y encontrarte ahí... En esa mezcla perfecta que provocas.


domingo, 18 de diciembre de 2011

Algo personal

Amigos míos:

¿Les puedo contar, o mejor dicho, quieren escuchar mi historia sobre esta chica que entró a mi vida para quedarse? Sí, hablo de ella… aquella que deseé tanto que llegaba a lamentarlo, pero de lo cual, paradójicamente, no me arrepiento nunca.
.
¡Cuando pienso en todas las veces que intenté dejarla! ¡Uff! Se volteaba y lloraba; prometía el mundo para mí, y yo le creía. Aunque después de todo este tiempo, no sé bien por qué lo hacía.
.
Sí, me refiero a la que me humillaba cuando estaba con mis amigos, al punto de hacerme sentir estúpido. ¡Sí!, ella, la que cuando le decía que se veía hermosa me respondía actuando como si mi comentario se sobreentendiese; una tipa cool simplemente, cool, cool, cool.
.
¿Le habrán enseñado cuando pequeña que el dolor trae al placer? ¿Lo habrá entendido así? ¿Que el hombre debe romperse el lomo para ganarse un día de descanso? ¿Seguirá pensando eso cuando esté muerto?

--------------------------------------------------------------------------------------------------------

Con este notable tema de los Beatles amigos míos, comienza una de las mejores películas que he visto este año; “Across the universe” de Julie Taymor. El tema se plasma en la primera escena del film en la excelente voz de Jim Sturgess, quien hasta ese entonces, me atrevería decir era un desconocido en el cine. 
..
No incurriré en spoilers, por lo que, en principio,  les dejaré, a modo de promoción, la primera escena de este notable largometraje, mezclada con este excelente tema de los jóvenes de Liverpool.



Ahora bien, si no está convencido y se pregunta de qué trata la película; la respuesta puede expresarse en dos formas:
.
1. En términos provocativos, se trata de hacerle pensar que detrás de cada canción hay una historia que puede sentirse y asimilarse en la vida real, desde la experiencia; que usted puede apreciar el hecho que, en interpretación del director, lleva a la canción; o bien hacer el esfuerzo (que según yo cuesta) de buscar un hecho (histórico o ficticio) que explica el tema musical interpretado.
.. .
Confesión personal: Siempre, desde los 12 años (después de escuchar a Carlos Genovese), quise ser un “cuenta cuentos” (de entre las tantas cosas en que me sueño y soñé); ser aquel sujeto que se para frente a una, dos, diez, quince o cien personas y les cuenta una historia como si fuera propia. Generando en el espectador esa sensación de cercanía con las palabras; en donde la empatía del receptor actúa en su máximo esplendor; en donde las palabras del emisor dejan su dimensión objetiva y se convierten en imágenes, dudas, sospechas, intrigas, pasión. En donde cada letra no se llena con conceptos, sino con experiencias, dolores, alegrías, carencias y fortalezas personales; en definitiva, ser aquel que regala palabras a quien las llena con su mundo (un cuenta cuentos). Creo que una de las cosas más bellas de esta esfera planetaria es poder regalar una emoción (cualquiera) con una palabra, proferir un sonido y provocar un movimiento en el alma de otro sujeto, ¡Qué delicia!

2. En términos explicativos (Sin spoilers); 

Se trata de una contextualización de los temas de los Beatles, ejecutada por grandes voces (desconocidas para nuestro medio); en donde se plantea musicalmente la compleja, polifacética y notable evolución artística de los Beatles. 

A mi parecer, en materia de películas/musicales, uno siempre tiene por lo menos tres opciones:

a) Musicalizar un contexto, histórico o ficticio (como en Jesucristo Super Estrella de Norman Jewison en el año ´73). En este caso el hecho acontecido se musicaliza. 



b) Elaborar una trama y ponerle música, sin tanta coherencia o substancia en el lazo que une la trama a la música; en otras palabras, en donde tanto una y otra son prescindibles entre sí. Este es el caso de "¡Mamma mia! la película" en donde se incluye a Meryl Streep, Pierce Brosnan, Colin Firth y Amanda Seyfried para cantar canciones de Abba, en una historia que resulta ser completamente prescindible de las canciones que suenan ahí.



c) Por último, se puede tomar un grupo, ver su historia, su evolución artística y contextualizarlo. Mostrar el arte de los Beatles que va desde el amor juvenil y la inocencia musical hasta la profundidad política y filosófica, propia de la época y de las que nadie estuvo ajeno.

Creo que “Across the universe” se enmarca en esta tercera categoría. Se trata, en definitiva, de una película completísima sobre un grupo musical y un episodio histórico en donde, querámoslo o no, de una u otra forma, hemos sido todos testigos presenciales o de oídas.

Aquí esta el verdadero inicio de la película. Disfrútela.


viernes, 28 de octubre de 2011

El sutil y delicado encanto de la ironía



En un librito muy interesante sobre "Dichos, frases y refranes con Historia" de Héctor Velis-Meza se comenta que el término "darse vuelta la chaqueta" fue acuñado precisamente en los tiempos de la reforma protestante; en donde quienes apoyaban a la Iglesia romana usaban un estilo de casaca distinta de los que apoyaban a Lutero.

La historia cuenta que antes de pasar de una facción a otra, los ciudadanos tomaban la precaución de ponerse la chaqueta al revés, para que no los identificaran como enemigos y corrieran peligro de muerte. A aquel pequeño acto de deserción, en aquel entonces, se le habría llamado volverse la casaca o darse vuelta la chaqueta.

La razón que motiva esta reflexión es el contexto en el que se dio el siguiente titular publicado en la Tercera; "Larroulet dice que el gobierno rechazará cualquier intento de desnaturalizar el matrimonio y que no apoyarán jamás el aborto o la eutanasia En medio de la ceremonia para conmemorar los 494 años de la reforma protestante, el ministro secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet, reafirmó los compromisos del gobierno con la Iglesia evangélica, en materia valórica..." simpático.

martes, 11 de octubre de 2011

Robin Williams



Constituye un hecho público y notorio que Robin Williams, en donde mejor se maneja, con un par de excepciones, es en aquellas películas en que interpreta al humorista irreverente que trata de transformar su espacio y el mundo desde el humor desafiante a las instituciones.

Si bien puede ser repetitivo escuchar la misma melodía con distintas letras, no deja de ser encantador y rescatable. Posee un encanto único (o "un único encanto" si nos ponemos mordaces), y lo sabe entregar. Les rescato tres escenas que disfruto siempre con mucho agrado. 

La primera es de la película Good morning Vietnam de Barry Levinson (el mismo director de la Tormenta perfecta), película que le valió a Williams su primera nominación al oscar en 1987 y con esto (sin perjuicio de la película un ruso en Nueva York) su entrada de la pantalla chica al cine de Hollywood.  Destaca, desde ya, ese inagotable talento para hacer imitaciones.



La segunda, es una de las partes dramáticas de Patch Adams, que si bien sigue la misma lógica de las películas de Robin Williams, le agrega unos toques de dramatismo que logra interpretar con singular maestría. Lo lindo de esta escena, fuera de lo emotiva, es que el poema que lee es de uno de los grandes de la poesía  (Neruda de su obra Cien sonetos de amor). 


No Te Amo

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan en fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma. 


Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
Sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

En tercer Lugar; esta notable escena de la película Happy Feet en donde hace la voz de "Ramón". Para mí es una de las mejores escenas de la película, en donde interpreta, con su maestría y en forma bastante fidedigna, la versión portorriqueña de los pingüinos. 





lunes, 10 de octubre de 2011

Ett och noll (Bo Kaspers Orkester)

 

Aquí va un excelente tema de un remarcable grupo (Bo Kaspers Orkester - La orquesta de Bo Kaspers) de rock/jazz sueco con 20 años de historia y excelentes producciones. Creo que vale la pena compartirlo con el mundo.

El tema es del disco Hittils, el cual, si les agrada deberían descargar pues tiene canciones hermosas, las cuales se pueden disfrutar desde lo melódico sin mayores problemas.

La dudosa traducción sueco/español del tema que les comparto fue hecha por mí, por lo que es posible (muy posible) que los significados sean aproximados, mas no exactos.

Ett och noll (Uno y cero)

Para ella es blanco y negro
Es infierno y cielo
Es el margen o el centro
Es sueño o vértigo.

Y yo, alrededor a tientas, sin una pista.
Entre uno y cero, uno y cero
Entre uno y cero.

Para ella esta bien y mal
Es todo o nada
Es besar o escupir
Es abstracto o concreto.

Y yo, alrededor a tientas, sin una pista.
Entre uno y cero, y cero
Entre uno y cero.

Para ella es día y noche
Es sol o la luna
Son lágrimas o risa.
Al norte de Nordland o en Skåne.

Y yo, alrededor a tientas, sin una pista.
Entre uno y cero, uno y cero
Entre uno y cero.

Y el cierre va abajo y arriba
Puedo notar aun
Que nos tenemos cada uno para sonreír
Lo que parece funcionar.

Y yo, alrededor a tientas, sin una pista.
Entre uno y cero, uno y cero
Entre uno y cero
Entre uno y cero, uno y cero.

domingo, 9 de octubre de 2011

El querer (Manuel Machado)

 
¿Les ataca a veces aquella sensación de que el mundo les entrega un sinnúmero de señales, a título de donación; las cuales sienten pueden tomar con soberana libertad, hacerlos propios y entregarlos de nuevo?

Creo que al momento de tomarlas, las letras y sonidos, dejan de ser obra del autor y pasan a ser obra de quien las entrega y recibe, y, a su vez, de quien las ha recibido y las vuelve a entregar (divina dialéctica y comunicación!). Éstas se llenan con nuestras propias imágenes, experiencias, formas y recuerdos; creando un universo infinito de nunca acabar, que sobrevive a todo y todos.

El hallazgo de una nueva palabra, de un nuevo sonido, de un nuevo beso que pudiendo tener 100 años de antigüedad y repetición, renacen en su juventud, en el preciso y exquisito instante en que aparecen, tiene un encanto propio y sin parangón.

La maravilla de sentir que se puede pasar 100 veces por el mismo mundo y sentirlo 100 veces como un mundo distinto. Y, por sobre todo, experimentar que esos 100 mundos, que pasan por uno, dependen de uno, de nuestros ojos, de nuestro olfato, y de todos nuestros sentidos; que le brindan 100 atmósferas distintas para verlos, respirarlos y sentirlos.

Esta es una de las cosas más lindas del seminario de penal con Guzmán; Identificar, en cada ocasión, que su inteligencia y amor por el conocimiento no se reducen solo a la atroz disciplina que nos llama, sino que se extiende a las formas más bellas del arte, en especial la poesía. El poema motivo de esta reflexión fue uno de los tantos regalos del maestro a los miembros del seminario.

Introducción al poema: Si los Parras son la familia de artistas que tiene Chile, los Machados son los de España. Tenemos a Antonio Machado padre, conocido folclorista Andaluz, y sus hijos Antonio, José y Manuel los tres poetas de gran nivel. El poema que les acompaño es del mayor de los tres Machados (Manuel) y de uno de los representantes más conocidos del modernismo literario en España.

El querer

En tu boca roja y fresca
beso, y mi sed no se apaga,
que en cada beso quisiera
beber entera tu alma.

Me he enamorado de ti
y es enfermedad tan mala,
que ni la muerte la cura,
¡bien lo saben los que aman!

Loco me pongo si escucho
el ruido de tu charla,
y el contacto de tu mano
me da la vida y me mata.

Yo quisiera ser el aire
que toda entera te abraza,
yo quisiera ser la sangre
que corre por tus entrañas.

Son las líneas de tu cuerpo
el modelo de mis ansias,
el camino de mis besos
y el imán de mis miradas.

Siento al ceñir tu cintura
una duda que me mata
que quisiera en un abrazo
todo tu cuerpo y tu alma.

Estoy enfermo de ti,
de curar no hay esperanza,
que en la sed de este amor loco
tu eres mi sed y mi agua.

Maldita sea la hora
en que contemplé tu cara,
en que vi tus ojos negros
y besé tus labios grana.

Maldita sea la sed
y maldita sea el agua,
maldito sea el veneno
que envenena y que no mata.

En tu boca roja y fresca
beso, y mi sed no se apaga,
que en cada beso quisiera
beber entera tu alma.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Del cuento al cine... "El informe de la minoría" y "Minority report"



“El informe de la minoría” de Philiph K. Dick

Constituye una obra propia del género de ciencia-ficción o literatura por anticipación, estilo que nace, sin perjuicio de manifestaciones anteriores, en los albores del siglo XX bajo la cuña del escritor y fundador de las primeras revistas de ciencia-ficción Hugo Gernsback quien en 1929 utilizó por primera vez la expresión de “scientific fiction” en la revista Science Wonder Stories, quedando desde entonces establecido como tal, la cual, a su vez, puede entender, amén de su posterior desarrollo y extensión, diversos ámbitos, como literatura fantástico-técnica.

Este género tiene su mayor auge a mediados del siglo XX, cuya etapa decisiva de desarrollo —en palabras de Kagarlitski— se advierte durante la guerra contra el fascismo culminando en un proceso de transformación y amplitud con la explosión de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, irrumpiendo en este estilo, eminentemente científico, los problemas cruciales de la sociedad (plasmados en otro estilo literario, el social, cuyo auge tuvo lugar décadas antes) subordinándola y transformándola artísticamente, mediante una fusión de estos estilos los cuales pretenden, ahora, mostrar cómo el avance de la tecnología incide directamente en los procesos sociales e históricos del hombre.

Iniciado este auge el término ciencia-ficción resulta insuficiente para abarcar la amplia gama de situaciones y plexos del mismo, generándose el sub-género del “Cyberpunk” que denota una mezcla entre una desarrollada y avanza tecnología y un paupérrimo nivel de vida —Lawrence Person explica los personajes clásicos del Cyberpunk importaban sujetos solitarios, alienados que vivían en el borde de la sociedad en general, los futuros “distópicos” (entendidos como sujetos que vivían en un estado contrario al ideal planteado en las utopías) que colisionan con la vida diaria caracterizada por el rápido cambio tecnológico, una esfera computacional ubicua de datos informatizados, y la modificación invasiva del cuerpo humano. Es justamente en este género en el que la novela corta de Philip K. Dick titulada “minority report”  se encuentra.

     Cabe destacar que la impronta del autor, desconocido hasta su muerte, no se circunscribe únicamente a la película en cuestión, sino que su vasta obra abarca un sinnúmero de clásicos de la ciencia ficción llevados al cine. Entre tantos cabe destacar Blade Runner (Ridley Scott, 1982) basado en su novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de 1968; Total Recall (Paul Verhoeven, 1990) basado en su relato Podemos recordarlo por usted al por mayor de 1966; Infiltrado (2004) (Gary Fleder, 2002) basado en su relato Impostor de 1953. Así también, es posible identificar su influencia en largometrajes como: Abre los ojos (Alejandro Amenábar, 1997); El show de Truman (Peter Weir, 1998) y The Matrix (Hermanos Wachowski, 1999).

          Escrita en 1957 Philip K. Dick, la novela relata la historia de John Anderton, un viejo comisario, a puertas de un inminente retiro, encargado de administrar la agencia policial avocada a la predicción y prevención de homicidios en la ciudad de New York y aplicar las correspondientes detenciones —Los sujetos son declarados asesinos potenciales y por tal motivo pierden su derecho a la libertad y a todos sus privilegios— y de Ed Witwer su perentorio sucesor.

      La agencia que administraba Anderton funcionaba, por una lado, en base a la utilización de tres mutantes deformes, llamados precogniscientes o precogs, capaces de predecir delitos futuros, y en especial homicidios; y por otra, en un complejo sistema computacional de interpretación de las visiones de dichos sujetos.

      La trama emprende su curso en el momento que los precogs predicen que Anderton cometerá un homicidio contra Leopold Kaplan; un general retirado del ejército, perteneciente a una organización secreta de "generales retirados" cuyo poder e influencias abarcaban amplios sectores de la vida institucional.

     Ante dicha sentencia, dictada por los dotados sujetos, Anderton presume un complot en su contra a fin de retirarlo antes de tiempo. ante esto opta por escapar y queda en una encrucijada moral, en orden a cometer, o intentar cometer, el homicidio en contra del vetusto soldado, y aceptar el castigo correspondiente a su acto, o posible acto, o escapar y poner en tela la veracidad y precisión de todo el sistema del pre crimen.  

      Empecinado en descubrir la verdad, se percata de un hecho desconocido para él hasta ese momento: la existencia de “reportes minoritarios”; los cuales se fundaban en la existencia de desacuerdos entre los mutantes en la predicción de los delitos. Dicho reporte anunciaba el desistimiento del coronel de ejecutar la acción, ante el hecho de haber tomado conocimiento previo del anuncio delictivo, lo cual evidenciaba su inocencia al respecto, pero arrojaba una insoslayable duda en cuanto al fundamento del castigo de los potenciales asesinos —En uno de los diálogos más apasionantes del texto el protagonista afirma, ante la posibilidad de aceptar que el informe mayoritario es errado, que “si el sistema ha de sobrevivir encerrando a gente inocente, entonces merece ser destruido”, toda vez, que sabiendo ellos de su futura conducta habrían podido obrar de modo distinto. 
       Dicho fundamento se evidencia en forma clara en ciertas partes del dialogo, en especial en la que a continuación reproducimos:

“— Le supongo conocedor de la teoría del Precrimen…

— Conozco la información que es pública —repuso Witwer—. Con la ayuda de sus mutantes premonitores, usted ha abolido con éxito el sistema punitivo post-criminal de cárceles y multas. Y como todos sabemos, el castigo nunca fue disuasorio, ni pudo proporcionar mucho consuelo a cualquier víctima ya muerta…

— Tendrá usted ya una idea de la disminución del porcentaje de criminalidad con la metodología del Precrimen. Lo tomamos de individuos que aún no han vulnerado la Ley.
Pero que seguramente lo habrían hecho—repuso Witwer convencido.

—Felizmente no lo hicieron… porque les detuvimos antes de que pudieran cometer cualquier acto de violencia. Así, la comisión del crimen por sí mismo es absolutamente una cuestión metafísica. Nosotros afirmamos que son culpables. Y ellos, a su vez, afirman constantemente que son inocentes. Y en cierto sentido, son inocentes… En nuestra sociedad no tenemos grandes crímenes, pero tenemos todo un campo de detención lleno de criminales en potencia, criminales que lo serían efectivamente.”

            En el devenir de la historia Anderton se percata que el complot es llevado por Kaplan quien pretende deslegitimar el sistema Precrimen mediante esta falla y concluir que se trata, en definitiva, de un falso sistema penal basado en una falsa premisa, corrompida, absurda y desacreditada, en sus palabras: “una vasta e impersonal maquinaria de destrucción que conduce a hombres y mujeres hacia la condenación”.

            Sin embargo, el protagonista, después de haberse percatado de estas intenciones, pretende demostrar la fiabilidad del sistema asesinándolo (materializando la predicción realizada por los precogs). De este modo Anderton deja de manifiesto la inexistencia del libre albedrío y la incapacidad de autodeterminarse en su conducta —Evidenciando que hubo en este caso 3 reportes minoritarios. El primero que predijo el asesinato de Kaplan en manos de Anderton, el segundo fundado en el hecho de que Anderton al tomar conocimiento de dicha premonición se abstiene  de cometer el delito, y el tercero que predijo, en base a las dos visiones anteriores y ante el evento del descubrimiento de las intenciones de Kaplan, el asesinato de este último. Falla que en rigor sólo podría suscitarse respecto de quien asuma el cargo de policía responsable del conocimiento previo de dichos delitos. Situación diversa, por cierto, a la que acontece en el film, el cual, si bien pivota sobre la misma idea de libertad y autodeterminación, concluye con la abdicación del protagonista del film (Tom Cruise) a cometer el hecho anunciado.

“Sentencia previa” de Steven Spielberg

            Proyectado por primera vez en el 2002 Steven Spielberg nos muestra un thriller de acción, el cual se desenvuelve en la ciudad de Washington DC en el año 2054.

En dicha época la policía utiliza una tecnología psíquica para detener y condenar a los asesinos antes de que cometan su crimen. Estos “culpables” son detenidos por la unidad de élite Precrime, antes de que lleven a cabo su delito, fundando las pruebas del caso en las visiones de los precogs, ilustrados como tres seres psíquicos, físicamente normales, las cuales no dan lugar a margen de error.

Si bien la historia transcurre sobre la idea del libre albedrío, al igual que el relato de Philip Dick, las conclusiones son diametralmente opuestas, en orden a que, como señalamos anteriormente, tanto John Anderton (Tom Cruise) como Lamar Burguess (Max Von Sydow) rompen, respectivamente, el esquema premonitorio, de estos seres dotados, dejando latente la idea de que, a pesar, de existir una tecnología lo suficientemente fiable para prever dichos asesinatos, el comportamiento humano resulta siempre impredecible en virtud de la intrínseca capacidad de autodeterminación que lo distingue. Evidenciando, implícitamente, que conocer el futuro, importa la configuración inmediata de un nuevo acontecer en orden a evitar o modificar el acaso en cuestión. En otras palabras, al momento de conocer lo que sobrevendrá en el futuro, dicha premonición desaparecería, creando un nuevo futuro, distinto al anterior, por lo que habiendo, incluso una tecnología supuestamente infalible que pueda predecirlo, no podría determinarlo una vez conocido el hecho.

            Se trata de una película imperdible. Una de las obras más rescatables de Spielberg ciertamente, y que se presta para muchos análisis desde el punto de vista punitivo.